Si estás algún tiempo intentando vender tu vivienda es posible que puedas sacar la conclusión de que ayer podrías haberla vendido más cara que hoy. Por mucho que te parezca que debes bajar el valor, hoy la pondrás a la venta más cara que mañana.

Si no consigues afinar en el valor de venta correcto, te vas a encontrar con que la evolución del mercado, es más que probable, que se ponga en tu contra, por lo cual el precio siempre va a ser más caro que de aquellas propiedades que finalmente se venden en ese momento. Debes asumir el valor exacto de tu propiedad para romper esa pauta y por muy extraordinaria que le parezca tu vivienda debes tener muy presente que esa idea no la comparten contigo los probables compradores.

Si piensas que el valor de otras propiedades que aparecen en los avisos y anuncios de prensa, en páginas webs o en portales inmobiliario, es el valor de referencia de mercado, no tienes más que comprobar cuánto tiempo llevan sin ser vendidos, vas a descubrir que estas referencias sirven “para no vender”.

Si tu vivienda tiene un aspecto desaliñado, sucio o avejentado, debes pensar en arreglarlo de forma precisa para ofrecer la sensación de poder ser ocupado de forma inmediata.  La mayor parte de los probables compradores no suelen estar por la labor de ver lo fantástica que puede quedar la vivienda, con un rápido arreglo, o no están dispuestos a pelear con futuras reformas por lo inesperado de su coste y duración.

Así que no dejes de tener en cuenta estos consejos para afrontar con mayor probabilidad de éxito la venta de tu piso, apartamento, casa, oficina,… ya sea en la provincia de Valencia o en cualquier otro lugar de la Comunidad Valenciana.